Lavar tu pelo con agua tibia para remover grasitud y los productos que te apliques. Termina con un aclarado de agua fría que cierre los poros, lucirá mucho mejor y estará protegido. Si es agua mineral o de lluvia, mejor aún.
Si hierves un trozo de apio en un litro de agua durante unos minutos, tendrás una loción para quitar la caspa, que se utiliza en el último aclarado. Si en cambio tienes pelo graso, utiliza una infusión de lechuga, preparada de igual forma.
No te olvides de cortar unos dos centímetros de cabello cada dos meses. Así, tendrás una melena de gran calidad, puesto que las puntas, que se desgastan fácilmente, se irán renovando.
El henna, además de ser un colorante de pelo natural, ayuda a darle vida.
Si quieres unos rizos naturales, separa el cabello en mechones gruesos y estando húmedo aplica pañuelos de papel desechables desde la punta hasta el largo deseado. Anuda las puntas y luego quita el papel cuando el cabello esté seco.